lunes, 27 de julio de 2026

Comienzan las obras en la cubierta de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción de Cayey

Comienzan las obras el techo de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción de Cayey CAYEY — En el marco del proyecto continuo de restauración del templo histórico, este 27 de julio de 2026 dieron inicio oficial los trabajos de impermeabilización y mantenimiento en la cubierta de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción. Las labores contemplan una intervención integral sobre un área total de 6,693 pies cuadrados, abarcando las zonas principal e izquierda/derecha de la cúpula. El plan de trabajo incluye: - Remoción y preparación: Retiro del aluminio existente, lavado a presión de la superficie y raspado de pintura despegada. - Acondicionamiento y reparación: Aplicación de primer y sellado especializado de grietas en los laterales de la cúpula. - Impermeabilización: Instalación de membrana Danosa AL80-4 y aplicación de pintura de aluminio en juntas y terminaciones. Los trabajos, adjudicados a la firma RPM Corp., buscan resguardar la integridad estructural del histórico templo cayeyano frente a filtraciones y deterioro ambiental.

De la costa a la cordillera: La ruta de la bomba que subió por la Carretera 15 hasta Cayey

Aunque el retumbo de los barriles de bomba suele asociarse de inmediato con el salitre, las haciendas cañeras y el paisaje costero de pueblos como Guayama, Ponce o Loíza, la historia musical de la Isla guarda un capítulo fascinante en las alturas de la Cordillera Central: la huella indeleble de la bomba en Cayey. A lo largo del siglo XIX y principios del XX, el intercambio cultural entre la costa sur y la montaña no solo se dio por razones comerciales, sino humanas. Con la apertura del antiguo Camino Real —hoy la histórica Carretera 15—, decenas de trabajadores, arrieros y peones se desplazaban entre los cañaverales de Guayama y las haciendas cafetaleras y tabacaleras de las lomas cayeyanas. En ese ir y venir por la sierra, los migrantes no solo transportaban frutos y mercancías; en sus equipajes invisibles llevaban los toques, los cantos responsoriales y el baile que definían su identidad. El tambor en la bruma de la montaña A diferencia de la instrumentación jíbara tradicional dominada por el cuatro y el güiro, la bomba encontró en Cayey un espacio de convivencia e hibridación. En los recesos de las jornadas agrícolas o durante las celebraciones comunales al finalizar las cosechas, el sonar del barril buleadory el repique del primo o subidor marcaban el ritmo en las comunidades del interior. La métrica de las canciones también reflejó esa geografía accidentada. Las coplas tradicionales, caracterizadas por el formato de llamada y respuesta entre el cantor y el coro, comenzaron a narrar los avatares del viaje por la Carretera 15, el frío de la sierra, los personajes del camino y el trabajo en las fincas de la montaña. Ritmos como el sicá y el cuembe se adaptaron a la cadencia de la vida en la cordillera, creando un estilo de ejecución que combinaba la elegancia del piquete con la sátira y el relato cotidiano. Un legado que florece en el presente Hoy día, la presencia de la bomba en Cayey vive un importante proceso de rescate y revalorización. A través de bombazos comunitarios, talleres de confección de instrumentos y espacios educativos impulsados por gestores culturales y colectivos universitarios, el *soberao* —el círculo donde dialogan el tocador y quien baila— vuelve a abrirse en los valles cayeyanos. Esta conexión histórica reafirma que la Carretera 15 fue mucho más que una vía de transporte: representó una arteria viva por donde la afrodescendencia y la cultura autóctona treparon la montaña para echar raíces profundas en el corazón de Puerto Rico.

domingo, 19 de julio de 2026

EL ORIGEN DE NUESTRA HISTORIA: ¿QUÉ SIGNIFICA REALMENTE LA PALABRA "CAYEY"?

Cayey, Puerto Rico – En el corazón de la Cordillera Central, el nombre de Cayey resuena no solo como un referente geográfico de nuestra isla, sino como un puente directo hacia nuestro pasado ancestral. Para muchos, es la "Ciudad de los Toritos" o la "Ciudad del Coquí Dorado", pero el verdadero significado de su nombre encierra una profunda conexión con la naturaleza y la herencia taína. De acuerdo con investigaciones históricas y lingüísticas sobre el patrimonio antillano, el vocablo Cayey cuenta con dos acepciones principales que describen a la perfección la esencia de este municipio: "Lugar de aguas" o "Sitio de agua": Esta es la interpretación más respaldada por los expertos. El término hace referencia directa a la gran riqueza hídrica de la zona, caracterizada por sus numerosos ríos, manantiales y quebradas que nacen en sus montañas. * **"Sierra" o "Lugar alto":** Una segunda vertiente lingüística asocia la palabra con las elevaciones del terreno, describiendo de forma exacta la topografía montañosa que define a la región. La huella del Cacique Más allá de su significado etimológico, el nombre es también un homenaje al liderato indígena de la época precolombina. Al momento de la colonización española, estas tierras estaban bajo el dominio del Cacique Cayey, un líder taíno cuyo legado quedó inmortalizado cuando la región fue oficialmente fundada como municipio en el siglo XVIII. Conocer el origen de la palabra Cayey es recordar que cada rincón de este suelo montañoso sigue vibrando con la memoria de sus primeros habitantes, recordándonos que somos el resultado de una geografía bendecida por el agua y la altura.

lunes, 8 de septiembre de 2025

Pila Bautismal de la Parroquia Ntra Sra de la Asunción en Cayey (1920-2020)

Pila Bautismal de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción de Cayey (1920–2020) En el corazón del templo parroquial de Nuestra Señora de la Asunción en Cayey, dos pilas bautismales —una centenaria, otra contemporánea— dialogan en silencio, unidas por la fe, la memoria y el sacramento. La primera fue adquirida en 1920, bajo el pastoreo del Reverendo Padre Luciano Martínez, como parte de un proceso de embellecimiento litúrgico. Fue comprada a la prestigiosa firma estadounidense Daprato Statuary Co., por un costo de $212, según consta en los registros contables de la parroquia. La Daprato Statuary Company, fundada en Chicago en 1860 y reconocida por el Vaticano como Pontifical Institute of Christian Art, se especializó en arte sacro de alta calidad. La pila de Cayey, de forma octagonal, tallada en piedra y ornamentada con relieves religiosos y motivos florales, representa no solo belleza estética, sino profundidad teológica. El octágono evoca el “octavo día”, símbolo de resurrección y nuevo nacimiento en Cristo, y cada bautismo celebrado en ella ha sido acto de comunión, bendición y pertenencia. Curiosamente, esta adquisición se realizó dos años después del gran terremoto de 1918, que sacudió la isla el 11 de octubre con una magnitud de 7.3y causó graves daños en la zona oeste. En medio de la reconstrucción material y espiritual, la parroquia de Cayey eligió sembrar esperanza con una nueva pila bautismal, como signo de vida y renacimiento. Exactamente cien años después, en el año 2020, la parroquia recibió una nueva pila bautismal, bendecida por el Padre Yamil Velázquez, en un contexto igualmente marcado por el estremecimiento: el terremoto de Guayanilla**, ocurrido el 7 de enero de 2020, con una magnitud de 6.4, considerado uno de los más dañinos en más de un siglo. Así, la nueva pila se convierte en símbolo de continuidad sacramental y resiliencia comunitaria. La coexistencia de ambas pilas —una como patrimonio histórico, otra como altar de inicio contemporáneo— representa el tránsito entre generaciones, el legado espiritual que no se interrumpe, sino que se transforma y florece. Ambas fueron adquiridas en momentos de sacudida, pero también de siembra. Son testigos de que, aun cuando la tierra tiembla, la fe permanece firme. Fuente:Archivo Arquidiocesano de San Juan. Archivo Histórico Parroquial Cayey 1801–1920.

domingo, 1 de junio de 2025

Las Orquestas de Salón en Puerto Rico: Elegancia y Ritmo en la Historia Musical

El mes de junio lo comencé escuchando Radio Universidad, donde me deleité con el programa Derecho a la Música, dirigido por Luis G. Rivera. Tanto me cautivó el tema que no pude evitar tomar libreta en mano y comenzar a anotar las orquestas de salón que iban pasando por el programa. La verdad es que este espacio es una joya para nuestra historia musical. Mientras escuchaba, recordé algunos de estos grupos, pues mis padres solían asistir a bailes de salón en la **Fraternidad Gamma Sigma Phi**, donde disfrutaban de la elegancia y el ritmo de estas orquestas. Aquella época en la que la música en vivo marcaba el pulso de las celebraciones dejó una huella imborrable en nuestra identidad musical. En su momento, las orquestas de salón fueron el alma de las fiestas y eventos de alta sociedad en Puerto Rico. Estas agrupaciones, caracterizadas por su refinada interpretación de géneros bailables como el bolero, el mambo y la plena estilizada, definieron una era en la que la música en vivo era el sello de las grandes celebraciones. Desde la década de 1929 hasta los años 60, estas orquestas fueron piezas clave en la evolución del sonido puertorriqueño, logrando fusionar el legado musical de la isla con influencias internacionales. En esta etapa, la plena, considerada un género de arraigo popular, encontró un espacio en los salones de baile gracias a músicos innovadores que adaptaron su esencia al formato orquestal. Figuras Destacadas de las Orquestas de Salón en Puerto Rico - Orquesta Happy Hill: Fundada en 1929 en San Germán, esta agrupación fue considerada la "Decana de las Orquestas" en Puerto Rico. Su repertorio abarcó géneros como el bolero, la danza, el pasodoble y el mambo, consolidándose como una de las más influyentes de la época. - Rafael Muñoz: Director de orquesta y pionero del sonido bailable en Puerto Rico. Conocido como *El Dictador del Ritmo*, su agrupación fue clave en la consolidación de la música de salón en la isla, especialmente en el Escambrón Beach Club, donde su orquesta se convirtió en la más importante de su género. - César Concepción: Trompetista y director de orquesta que revolucionó la música en Puerto Rico al llevar la plena a los salones de baile. Su orquesta, fundada en 1947, fue fundamental en la popularización de este género dentro de la música bailable de alta sociedad. - Orquesta Panamericana: Fundada por Lito Peña en 1954, esta agrupación se convirtió en un pilar de la música bailable de la época. Con un repertorio que incluía boleros, guarachas y plenas, la orquesta fue una de las más influyentes de la escena musical puertorriqueña. -Combo de Cortijo: Creado en 1954 por Rafael Cortijo, este grupo llevó la bomba y la plena a los grandes escenarios, logrando que estos géneros, tradicionalmente asociados con la música popular, fueran aceptados en los salones de baile y en el circuito internacional. - Humberto Ramírez: Trompetista y arreglista que fusionó el jazz con la música sinfónica, llevando el sonido de las orquestas de salón a nuevas dimensiones. Su trabajo con la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico fue clave en la evolución del género, adaptando la tradición de las grandes orquestas al lenguaje contemporáneo del jazz latino. - El Negro Ortiz: Aunque la información sobre su trayectoria en las orquestas de salón es limitada, su nombre ha sido mencionado en el ámbito musical puertorriqueño. - Nelson Feliciano: Trompetista y director musical que tuvo una destacada participación en la salsa y la música bailable en Puerto Rico. Fue parte de agrupaciones como **Sonora Ponceña** y El Gran Combo de Puerto Rico, además de dirigir su propia orquesta, con la que interpretó temas como *Me duele el corazón*. - Mandy Vizoso: Bajista, arreglista y director de orquesta que dejó una profunda huella en la música latina y en las orquestas de salón. Dirigió la Orquesta Panamericana y posteriormente fundó su propia agrupación, la **Mandy Vizoso Big Band Orchestra**, contribuyendo con más de 4,000 arreglos musicales en su carrera. Las orquestas de salón fueron un símbolo de elegancia y musicalidad en Puerto Rico. Aunque la música bailable evolucionó con la llegada de los DJs y la electrónica, la esencia de la interpretación en vivo quedó marcada en la memoria colectiva. En festivales, eventos culturales y celebraciones de alto perfil, aún se evocan los sonidos que definieron una era dorada de la música puertorriqueña. ¡La música es un viaje fascinante! 🎻🎺🎷🎙🎤🎹🎼🪘🪈🎼🎵

Andrés Yambo